- Generalidades sobre las inmunodeficiencias
- Aproximación al paciente con sospecha de inmunodeficiencia
- Ataxia-telangiectasia
- Síndrome de Chédiak-Higashi
- Enfermedad granulomatosa crónica (EGC)
- Candidiasis mucocutánea crónica
- Inmunodeficiencia común variable (IDCV)
- Síndrome de DiGeorge
- Síndrome de hipergammaglobulinemia E
- Síndrome de hipergammaglobulinemia M
- Deficiencia selectiva de IgA
- Deficiencia de la adhesión de los leucocitos
- Deficiencia selectiva de anticuerpos con inmunoglobulinas normales
- Inmunodeficiencia combinada grave (IDCG)
- Hipogammaglobulinemia transitoria de la lactancia
- Síndrome de Wiskott-Aldrich
- Agammaglobulinemia ligada al X
- Síndrome linfoproliferativo ligado al X
- Deficiencia de ZAP-70
La hipogammaglobulinemia transitoria de la lactancia es una reducción temporal de la IgG sérica y a veces de la IgA y otros isotipos de immunoglobulinas (Ig) por debajo de los valores inferiores adecuados para la edad.
(Véase también Generalidades sobre las inmunodeficiencias y Abordaje del paciente con un trastorno de inmunodeficiencia).
La hipogammaglobulinemia transitoria de la lactancia es una trastorno de inmunodeficiencia primaria que implica deficiencias de la inmunidad humoral. En este trastorno, las concentraciones de IgG continúan bajas tras la reducción fisiológica de la IgG materna alrededor de los 3-6 meses de edad. Se desconocen la causa y los patrones de herencia.
El trastorno raramente provoca infecciones significativas y no se considera una verdadera inmunodeficiencia. La condición suele ser asintomática. Sin embargo, algunos pacientes desarrollan infecciones sinopulmonares o gastrointestinales, candidiasis, y/o meningitis.
El diagnóstico de la hipogammaglobulinemia transitoria se basa en la medición de concentraciones séricas bajas de Ig (al menos 2 desviaciones estándar por debajo de la media para la edad) y en pruebas que muestren que la producción normal de anticuerpos en respuesta a antígenos de vacunas (p. ej., tétanos, difteria). Así, este trastorno puede distinguirse de las formas permanentes de hipogammaglobulinemia, en las que no se producen anticuerpos específicos contra antígenos de las vacunas.
Los pacientes con infecciones recurrentes pueden ser tratados temporalmente con antibióticos profilácticos. El tratamiento con inmunoglobulina suele ser innecesario.
La hipogammaglobulinemia transitoria de la lactancia puede durar meses a algunos años, pero suele resolverse.